LA PRESERVACIÓN DEL OSO DE ANTEOJOS

La protección de los osos en territorio nacional se ha vuelto uno de los pilares de desarrollo para los planes de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de las firmas locales.

La cadena hotelera Germán Morales e Hijos (GMH) y el Grupo Argos son ejemplo de ello y le apuestan a proteger el oso de anteojos.

La firma hotelera liderada por Alejandro Morales, desarrolló un programa de protección de la especie, y anunció el incremento en la participación de esta iniciativa ejecutada por Pioneros en Conservación.

Dicho programa que le apuesta a los Parques Nacionales Naturales de Colombia tiene como objetivo el mejoramiento y la conservación de los espacios donde habitan los osos. El anterior también cuenta con el respaldo del Fondo Patrimonio Natural.

Pilar Morales, directora de sostenibilidad del operador hotelero, dijo que se escogió al oso de anteojos (o andinos), porque son una especie sombrilla y protegiéndolos se contribuye con la protección del ecosistema.

Por su lado, Julia Miranda, directora de Parques Nacionales Naturales de Colombia, destacó la vinculación de GMH al programa de protección de los mamíferos.

“Para nosotros es un apoyo muy importante, no solo por la necesidad de conservar esta especie, sino por el ejercicio de ser multiplicadores del proceso educativo con todos los empleados y huéspedes de la compañía”, afirmó Miranda.

En cuanto a lo mencionado por Miranda, la directora de sostenibilidad del grupo hotelero expresó que los huéspedes de las marcas bh, bs, Ek, y be, se interesan y solidarizan con la campaña no solo aportando dinero para los animales, sino apoyando las prácticas verdes que identifican a las edificaciones.

“Saber que nuestras políticas sirven de multiplicadores de las prácticas sostenibles, justifica el esfuerzo”, concluyó Morales.

Por cada huésped que pase por alguno de los hoteles de GMH, la firma aporta $3.000 al programa. Con el dinero recaudado se dota al parque Chingaza de cámaras trampa, con las que se monitorean a los osos que viven allí.

La importancia de dicho animal en el ecosistema está centrada en su labor como dispersor de semillas al momento de alimentarse. Además, contribuye en la transformación y dinamización de la vida de los bosques al derribar arbustos y ramas para buscar alimento.

Adicionalmente, este mamífero es considerado una especie sombrilla porque “su protección y la de los ecosistemas en los que habita, significa la conservación de otras especies de flora y fauna que son estratégicas para la vida de los bosques y los páramos.

El oso andino mide entre 1,30 metros y 1,90 metros, y pesa, en promedio: 125 kilos.

Su hogar son los bosques húmedos de las cordilleras, los páramos y algunas zonas semiáridas.

La Fundación del Grupo Argos en alianza con Parques Nacionales Naturales de Colombia y Colombia y Colombia Wildlife Conservation Society también están trabajando para conservar la misma especie de osos.

De acuerdo con la publicación de la alianza, “este proyecto tiene un precedente histórico en el país, como un modelo de articulación”.

El próximo viernes (25 de septiembre) será el lanzamiento oficial de la iniciativa de Conservación del oso andino de los tres jugadores. Hay que recordar que la Fundación del Grupo Argos, fue creada hace poco para trabajar por la protección del medio ambiente en Colombia.

Es el único oso nativo de Suramérica. En Colombia, este animal está en riesgo, principalmente, por la desaparición de sus espacios naturales. El fenómeno ha sido causado, de acuerdo con la agrupación, por la especie humana.

“Las creencias populares también han incidido en la amenaza de extinción que enfrenta el oso andino. Esto, en razón a supuestas propiedades medicinales que se le atribuyen, al igual que la utilización de algunas partes de su cuerpo para llevar a cabo rituales de orden cultural”, publicó la Fundación Grupo Argos.

Para María Camila Villegas, directora ejecutiva de la Fundación del Grupo Argos, el proyecto “es un modelo de articulación pública y privada muy potente, en el cual se integran recursos voluntarios de las empresas”.

La ejecutiva agregó que tienen las puerta para buscar recursos de compensaciones ambientales. “De esta manera logramos que las inversiones ambientales de las empresas y de las entidades públicas se transformen en proyectos sostenibles y de gran impacto”, según Villegas. A esta iniciativa se han unido empresas del Grupo Argos como Cementos Argos, Celsia, Epsa y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, quienes han entendido la importancia del Proyecto.

Entre más compañías se sumen más fuerza cobrará la causa.

Tatamá, Farallones y Munchique
Los tres parques: Tatamá, Farallones de Cali y Munchique están ubicados en la cordillera occidental y poseen muestras de ecosistemas andinos, subandinos, húmedos tropicales, secos y páramo; áreas identificadas con presencia activa del oso andino.

Dichos lugares se han priorizado para la fase inicial del proyecto, pues conforman un corredor de conservación que se complementa y en el que existen relaciones socio ecológicas. El Proyecto de Conservación del oso andino está pensado para cinco años.

Las opiniones

María Camila Villegas
Directora ejecutiva de la Fundación Grupo Argos
“El proyecto de la Fundación Grupo Argos es un modelo de articulación pública y privada muy potente, en el cual se integran recursos voluntarios de las empresas”.

Pilar Morales
Directora de sostenibilidad de GMH
“Se escogió al oso de anteojos o andino, porque son una especie sombrillay protegiéndolos se le suma a la protección del ecosistema”.

Fuente: La República